En Córdoba autorizaron la caza deportiva de jabalíes y ciervos
La decisión tomada por autoridades de la provincia mediterránea, busca controlar la reproducción de estas especies, que carecen de depredadores naturales en la región.
El Ministerio de Ambiente y Economía Circular de la provincia de Córdoba anunció la autorización para la caza deportiva de jabalíes europeos y tres especies de ciervos (colorado, axis y dama), clasificados como especies exóticas invasoras debido al impacto ambiental y productivo que generan.
Esta medida, contemplada en la Resolución 169 publicada en el Boletín Oficial, busca controlar la reproducción descontrolada de estas especies, que carecen de depredadores naturales en la región, según explicó Miguel Magnasco, subsecretario de Biodiversidad provincial.
Magnasco detalló en diálogo con Cadena 3 que estas especies, introducidas en Argentina a principios del siglo XX desde Europa (jabalí, ciervo colorado y dama) y Asia (ciervo axis), se convirtieron en una plaga al no tener depredadores naturales, como osos o lobos, que regulen sus poblaciones. "La reproducción descontrolada genera problemas ambientales y productivos. Los ciervos, que son herbívoros, y el jabalí, omnívoro, devoran vegetación nativa y animales, destruyen el suelo y desplazan a la fauna autóctona, como la corzuela parda y el pecarí de collar, que están en riesgo", afirmó.
La corzuela parda, según estudios realizados con universidades nacionales, está en alto riesgo de extinción en Córdoba, mientras que el pecarí de collar, nativo de la provincia, también sufre la competencia con estas especies invasoras.
Magnasco destacó un caso en Calamuchita, donde una cosecha entera de viñedos, premiada con medalla de oro en 2023, fue destruida por jabalíes, ilustrando el impacto en la producción agropecuaria. Además, mencionó que en la laguna de Mar Chiquita, los jabalíes están afectando a los flamencos rosados al consumir sus huevos, un símbolo de la biodiversidad cordobesa.
Para regular la actividad, el Ministerio estableció un mapa con zonas específicas: áreas rojas, como reservas urbanas y zonas cercanas a grandes ciudades, donde la caza está prohibida; zonas amarillas, donde solo se permiten armas de corto alcance (sin estrías en el cañón); y zonas verdes, en espacios rurales abiertos, donde se autorizan fusiles con estrictos controles. "No se permite el uso de métodos crueles, como la caza con perros, y trabajamos con asociaciones de cazadores para capacitarlos en la identificación de fauna nativa y evitar errores", señaló Magnasco.
Fuente: EL ONCE




