El 21 de julio de 1878 quedó acordado como fecha común del establecimiento de las 5 Aldeas, a partir de la autorización del gobierno Nacional de Nicolás Avellaneda a través del administrador de la Colonia General Alvear, Samuel Navarro, a agruparse en aldeas, según su procedencia de origen (Wiesensite y Bergsite. Católicos y Protestantes).
Así se forman: Valle María (Marienthal-Vizcachera); Protestante (Protestandörfche-Bauer-Dörfche); San Francisco (Pfeifer- Las Arañas); Spatzenkutter (Marienfeld-Campo María); Salto (Heiligen Kreuz-Santa Cruz-Köhler).
Primer Templo-Oratorio:
Establecidos en los precarios hogares, que eran las “vizcacheras”, en las chacras 201 y 202, los Marienthaler (o vallemarienses) eligen el 25 de agosto de 1878 el primer Consejo Directivo, para conducir y organizar la vida: director Nicolás Gassmann, vocales Pedro Hoffstetter y Nicolás Becker. Diagraman el espacio urbano de la aldea, disponiendo los lugares para cada familia, las calles y espacios para las dos instituciones más importantes: el Templo y la Escuela. Ambos representan las dos dimensiones más importantes para la vida en la concepción que tenían nuestros mayores: la Trascendencia (dimensión Vertical) y los valores que ella representa: divinidad, ética, moral. Y la Socialización (dimensión Horizontal) y los valores que representa: instrucción, saberes, conocimientos.
Así, esta comisión resuelve emplazar una capilla-oratorio, que se inauguró el 28 de noviembre de 1878. Tenía 24m x 6m. Construcción sencilla de adobes, cañas tacuaras y techo impermeabilizado con cuero de caballos. Iban todos los domingos a misa a Diamante, la mayoría caminando los 15 km. No tenían carros para todos.
En 1880, llega por pedido insistente al obispo de Paraná, el sacerdote de origen polaco y de habla alemana Adalberto Bukowski, quien los asistirá pastoralmente a las 5 aldeas y residía en Valle María. Era mucha la distancia y las necesidades a resolver para este sacerdote.
Desde 1883 hasta 1892 la Compañía de Jesús (Jesuitas) asume la atención pastoral de toda la parroquia que abarca toda la Colonia Gral. Alvear, estableciendo la sede administrativa en Valle María: P. Tewes, P. Herman, P. Groegor. Habían tenido un grato recuerdo de la atención pastoral brindada por esta congregación misionera en el lejano Volga. Y lo más importante, es que hablaban alemán, lo cual ayudaba al entendimiento.
Segundo Templo:
El 22 de julio de 1885 se decide construir un templo material de 26m x 12 m, con un espacio para el presbiterio de 10m. Sin la torre-campanario que hoy conocemos.
El 14 de junio de 1886, se bendijo y colocó la piedra fundacional del templo. Y el 19 de diciembre se inauguró bajo la advocación de la Inmaculada Concepción de la Virgen María. Así describe una crónica familiar: “se resolvió en asamblea que cada familia contribuiría con 2.000 ladrillos y $100 en efectivo. Con gran entusiasmo los colonos pusieron mano a la obra y en poco tiempo habían acercado al lugar de la proyectada iglesia 186.000 ladrillos, todos gratuitamente. Grandes montones de arena fueron traídos desde el río Paraná. Lo mismo cal, chapas de zinc, para techar y otros materiales comprados en Diamante y Paraná. Cuando todos los materiales estaban reunidos, bajo la advocación de la Sma. Trinidad y la Inmaculada Concepción, el 1 de junio de 1886, se punteó la primera palada en apertura de los cimientos. El 14 de junio del mismo año, el Rvdo. Tewes, en presencia de los Padres Hermann y Groeder, bendijo la piedra basal de la futura iglesia. La nave tendría 26 metros de largo. El coro 10 metros. El ancho exterior 12 metros” …. El 19 de diciembre fue solemnemente bendecido bajo el título de Inmaculada Concepción de la Virgen María.
El 2 de agosto de 1887, se levanta la cruz de piedra mora que se encuentra junto al templo actual. En dicho año un brote de cólera afectó a toda la población. Los relatos de la memoria familiar nos cuentan: “Aquí ampliamente demostrado el espíritu solidario del santo sacerdote Rvdo. P. Tewes, como fiel pastor de su grey. A cuantos enfermos asistió sin miedo que lo detuviera, ni de día ni de noche, brindando asistencia y consuelo a cientos de personas. Ni bien desapareció el cólera, se presentó la enfermedad de la viruela que hizo estragos entre la gente” …. Se presume largamente los 25 fallecidos durante ese año.
En 1889, el colono Felipe Barón donó una cuadra de terreno para el cementerio parroquial y el P. Tewes la recibió con gratitud, bendiciéndola el domingo de Pentecostés.
El 26 de julio de 1892, la Compañía de Jesús, transfiere la responsabilidad de la atención pastoral a la Congregación Misionera del Verbo Divino, fundada por el sacerdote alemán Arnoldo Janssen. Asume como párroco el P. Ludger Grüter. Su primera y gran preocupación fue la educación, tanto religiosa como la escolarización de los muchos niños que había en toda la colonia especialmente en Valle María. Debemos saber, que la educación religiosa e instrucción de conocimientos, en los más de 100 años vividos en el Volga, estuvo unido y brindado por los “schulmeister”. Dicha persona fue originalmente el ayudante-sacristán en el culto religioso y enseñaba a su vez a los niños los conocimientos básicos escolares: lectura, escritura y aritmética. Dictado en lengua alemana. El estado zarista ruso, no se había preocupado por brindar educación e instrucción por lo menos hasta 1880. Ese era el modelo educacional que habían tenido y mantenido con recursos propios (no estatales) por generaciones, en la región del Volga y traían a estas tierras.
Por ello el 10 de octubre de 1892 se comenzó la construcción del primer edificio propio de la futura escuela parroquial. Se inauguró en marzo de 1893 con el aporte de materiales y dinero de los vecinos. El primer maestro para los varones fue el Hermano Alexius, religioso de la SVD. Siguieron a continuación los Hermanos Eduardo Quirin, Max Peüsser, Landolio Schütte y el recordado Hermano Borja Dalchen que fue maestro por más de 49 años, marcando fuertemente a todos los niños. Y la primera maestra para las niñas fue la Sta. Ernestina Strassener, que ocupó junto a sus padres la vivienda de la vieja casa parroquial. Luego con la llegada de las Hermanas Religiosas Siervas del Espíritu Santo, ellas asumieron la educación.
Durante 1893 se trasladan a la nueva Casa Parroquial, sobre la cual no se ha encontrado a la fecha quien fue el arquitecto, sus planos y los constructores. Lo que se sabe, es que el P. Ludger Grüter estaba al frente de dicha obra. Y que el Superior P. Arnoldo Janssen se quejó en varias oportunidades por el alto costo de la casa parroquial.
El 12 de noviembre de 1895, llegan la Hermanas religiosas Siervas del Espíritu Santo, desde Steyl, Holanda: Andrea Hegemann, Xaviera Kaup, Scholásticka Bechert y Agatha Niemann. En marzo de 1896 comienzan a dar clases a más de 100 niñas.
Durante 1897 fue revocada la iglesia por fuera. El 2 de agosto de 1899 fueron bendecidas las tres campanas francesas. La factura del importador es A.T. Barelli e Hijo, es del día 2 de junio 1899, figuran 4 campanas. Probablemente la más chica de 21kg se habrá destinado a alguna capilla o a la escuela parroquial. Las otras tres tienen: la grande de Tono Do de 224,200kg al Sagrado Corazón; la mediana de Tono Mi de 160,100 kg a la Inmaculada Concepción de María; la más pequeña Tono Fa de 101,300 kg a San Francisco de Asís. La factura dice a $ 2 por cada kilogramo. El valor total, con la montadura correspondiente para cada campana fue de $ 1.258, 50. Se colocaron en un campanario construido de madera junto al templo, que no tenía torre ni campanario. Esto se realizó el 20 de mayo 1906.
Las terminaciones del templo se iban haciendo en la medida que tenían recursos. Así, en marzo de 1901 se construyó el muro perimetral de ladrillos y el portón de entrada de hierro. Recordemos aquí que, lo que hoy es nuestra plaza Centenario, era el patio de la escuela y de la iglesia y, estaba toda perimetrada con tapial y rejas, como se observan en fotos antiguas.
En 1904 se pintó el interior de la iglesia. Se colocaron 4 nuevas estatuas y el Cristo Yacente en un espacio contiguo. Prácticamente todos los años se realizan diversas obras complementarias y accesorios religiosos. Solo algunos como ejemplos: se plantan árboles en la plaza y en el cementerio (1905); el 20 de mayo de 1906 se armó y levantó un trípode, tipo torre de madera en la actual plaza (glokenstuhl), para colocar las tres campanas; se pinta el interior del templo; en 1908 llegó un nuevo armonio; en 1912 una nueva pila bautismal, en 1914 se colocan las arañas, se compran bancos y un púlpito nuevo.
El 3 de agosto de 1923 se comenzó a construir la actual torre. Y el 26 de enero de 1924 se inaugura con el traslado de las campanas al campanario. No he podido encontrar la documentación de quien la diseño y quienes fueron los constructores.
En 1953 en conmemoración del aniversario 75 de Valle María, se construyó el salón parroquial Hermano Borja.
Tercer Templo: Nave y Presbiterio.
En 1953 asume como párroco el P. Jerónimo Schönfeld. Era hijo de Juan y Bárbara Gallinger, oriundo de María Luisa. Nacido el 9 de septiembre de 1909 y ordenado sacerdote el 7 de octubre de 1934. Una de sus prioridades era la construcción de un templo más grande y moderno. Por ello el 25 de abril de 1955 envía carta al arzobispo Mns. Dr. Zenobio L. Guilland, solicitando la autorización ante autoridades eclesiásticas para comenzar con el proyecto. Envía propuesta financiera y un anteproyecto de obra.
El 5 de marzo de 1956 el párroco Jerónimo Schönfeld envía una carta al Mons. D. Zenobio L. Guilland, solicitando la aprobación de la refacción de la “aguja de la torre” y revoque de toda la torre. El Chapitel también conocido como “aguja”, (elemento arquitectónico situado en la parte superior de la torre a modo de terminación, culminación o remate) era de cuatro lados, revestido de unas chapas aceradas brillantes. Esta obra modificó su figura, pasando a ser redonda y revocada, con una mezcla de vidrio molido, por ello su tonalidad verdosa, como se encuentra en la actualidad. Esto lo encaró la Comisión Pro Obras Parroquiales y el gasto aproximado se preveía 35.000 pesos. No se pudo encontrar documentación de la empresa responsable de dichos trabajos.
Ya en el año 1960 hubo diversos proyectos del nuevo templo. En definitiva, se acordó con los planos que confeccionó la Confederación Argentina de Religiosos “Servicio de Construcciones” (oficina en Sarandi 41 TE 47-6241 Capital Federal) Todas las notas son firmadas por el Gerente Dardo Palavecino. Acuerdan un estilo Románico. En septiembre de 1960 comienzan con el replanteo y la excavación. Los hermanos italianos Codaglio Alfisio (nacido en 1908) y Sergio (nacido el 1912), que tenía un carnet expedido por el Colegio de Ingenieros como Artesano Idóneo de la Construcción, eran los que dirigían la obra, junto al capataz responsable de las tareas el señor Adolfo Sequín (nacido el 11/10/1914). Todos residían en Diamante y tenían una Sociedad Constructora de Hecho. También trabajaron en el colegio Stella Maris. El P. Jerónimo Schönfeld viaja a Alemania, enviando financiamiento para la escuela parroquial y el templo. Asume como párroco el sacerdote Miguel Dittler y da continuidad a la obra. Relata en una de sus cartas que, en la recorrida por los campos de toda la jurisdicción parroquial, habían logrado recibir 58 animales vacunos, los cuales pensaban poner en remate.
En 1962 asume el nuevo párroco, Vicente Keiner. Era el cuarto hijo de siete, del matrimonio Jorge Keiner y Catalina Haberkorn. Había nacido el 12 de agosto de 1921 en aldea Santa Rosa, Entre Ríos. Fue ordenado sacerdote el 2 de diciembre de 1945 en Rafael Calzada como integrante misionero de la Congregación del Verbo Divino. Retoma la obra, algo paralizada, con fuerte impulso. Se renueva la comisión. Se levantan las paredes en torno al templo existente hasta el techo. No se modificó la actual torre, que ya estaba revocada y renovada. Visitaban a cada familia, el presidente de la comisión Pro-Templo y el párroco, en su tradicional Renault 4 L color beige. Algunos campesinos, solían cerrar con candado la tranquera, algo agotados de los insistentes pedidos y la reiterada visita del P. Vicente. Algunas respuestas de los vecinos del campo le decían al Padre: “das kalb säugt noch” (“el ternero está mamando todavía”),” spanferkel säugen noch” (los lechones maman todavía), “das Schwein hat nicht geboren “(la chancha no tubo, no parió), entre algunas que otras pequeñas mentirillas para safar …. Se hacían kermeses, obras de teatro, rifas, almuerzos, etc., para recaudar fondos y hacer frente a la obra. Se levantaban las paredes en torno al templo existente hasta el techo. Muchos actuales hombres de entre 60 y 70 años, recuerdan cuando el P. Vicente llegaba a la escuela, buscando a los más grandes, a sacar con carretilla los escombros del templo anterior y sacarlos en carretilla a la actual plaza. Con perseverancia e insistencia, al fin se pudo llegar a la fecha de la inauguración.
Así el 24 de octubre de 1971 fue inaugurada por Mons. Ricardo Brochs, obispo de Concordia. Las fotografías muestran un templo completo.
Las medidas exteriores totales son: 47,75 m de largo por 22,74m. La nave central (35m x 14,53m) sumado al presbiterio (7,63m x 6,85m) 41,85m x14,53m. El estilo arquitectónico, con una fuerte impronta ecléctica, corresponde en líneas generales al neogótico.
Pero esto no es todo. Este templo guarda en su interior, más precisamente en el ábside (parte abovedada del presbiterio) un magnífico mural realizado por la artista plástica Amanda Regina Mayor. Nacida el 7 de marzo de 1929 en Paraná, desarrolló su actividad docente de inglés, de caligrafía y dibujo ornamental y educación plástica, en nuestro pueblo. Comenzó en 1975, en la Escuela Comercio Dr. Carlos Pellegrini. Y fuera de la educación formal, tenía un taller de artes visuales vinculado a la actividad parroquial, que daba de forma gratuito. Se acogió al beneficio jubilatorio el 31 de agosto de 1991. Dicho mural pudo realizarse con la donación del Hermano Religioso “Fermín Kranevitter”, que había dejado sus bienes testados en favor del templo. Fue bendecido por el arzobispo Estanislao Karlich el 7 de diciembre del 2000, siendo párroco el P. Juan Frank.
Breve descripción del mural: el centro, lo ocupa la Imagen de la Inmaculada Concepción de la Virgen María, patrona del pueblo. La Divinidad Trinitaria, está representada en la Imagen del rostro de Dios Padre, Dios Hijo Jesucristo y Dios Espíritu Santo simbolizada en la paloma. A los pies de la imagen de María, se encuentran 5 ángeles que representan los 5 continentes, representando el concepto Universal de la Iglesia y la presencia divina en todas las diversas culturas. Completan el mural los ángeles y arcángeles. Y a ambos lados, dos grupos de personas, dirigiendo sus miradas hacia la centralidad, dando la espalda a quien observe el mural. Sólo una mujer, de tez morena, de pie y mirando hacia la nave del templo, es decir hacia el ojo del observador del mural. ¿quién es? Ella es Santa Josefina Bakhita, de nacionalidad sudanesa. Fue raptada, esclavizada y vendida tres veces, hasta que llegó a un convento de las hermanas Canosianas en Venecia. Una vida de resiliencia que Amanda nos propone como modelo, de lucha por la libertad y contra la esclavitud que Santa Josefina sufrió. Y por debajo registro las aldeas, la Imagen del antiguo Templo, el puente sobre arroyo Crespo y el molino Paulina de la familia Rome.
Merecido tiene esta obra y el pueblo de Valle María, la declaración por ley provincial Nº 10756 del 10 de diciembre de 2019: Patrimonio Histórico Arquitectónico de la Provincia de Entre Ríos el Templo de la Inmaculada Concepción y la Casa Parroquial.
El próximo 24 de octubre la Nave Central y el Presbiterio cumplirá 50 años desde la inauguración.
Esta obra, Nuestro Templo, ya trasciende a la pertenencia de un grupo religioso y es parte identitaria de nuestro patrimonio y también de nuestras historias personales.
Fuentes: Crónicas Nicolas Gassmann.
Remembranzas-Recuerdos-Memorias. Pedro Salzmann
Conmemoración del cincuentenario. P. Ludger Gruter.
Los Alemanes del Volga. Victor Popp- Nicolás Dening.
La Memoria de mi Pueblo. Yolanda Gassmann – José Hermann.
Investigaciones Personales.
Fuente: Autor: Lic. Darío Roberto Wendler